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February 12, 2025
El Parador de Puebla de Sanabria se ubica en la villa medieval del mismo nombre, a unos 7-8 minutos de la Plaza de Armas, una de las principales del municipio. Al salir del Parador, andando por la cuesta que desciende hasta el río, una vez crucemos el puente y comencemos la ascensión hasta las empinadas calles del casco histórico, en pocos minutos estaremos disfrutando de uno de los pueblos medievales mejor conservados de España. Y si la visita se realiza en Navidad, como en nuestro caso, se tendrá la ocasión de contemplar el alumbrado que en el año 2018 le hizo merecedor del premio que entrega la empresa Ferrero Rocher. El Parador, que inicialmente fue concebido para formar parte de la Red de Albergues de Carreteras del Estado, es un elegante edificio de mediados del siglo XX, posteriormente reformado, que cuenta con todas las comodidades para el viajero que recale en él. Tiene un amplio aparcamiento en superficie, una terraza con un pequeño estanque, que ha de ser un lugar espectacular para pasar las noches de verano y, también, para el período estival cuenta con una piscina al aire libre. Por su ubicación, es el lugar perfecto para visitar los numerosos puntos de interés que ofrece la región de Sanabria: desde la propia localidad de la que toma el nombre con su castillo y recinto amurallado, pasando por el lago glaciar por el que es famosa esta región zamorana y su imprescindible Casa del Parque del Lago, la Laguna de los Peces, a más de 1700 metros de altitud y el Monasterio de San Martín de Castañeda, hasta el interesante Centro del Lobo Ibérico Félix Rodríguez de la Fuente, en la cercana localidad de Robledo, donde podremos contemplar ejemplares de esta especie criados en cautividad. Las habitaciones del Parador son muy funcionales, con la cuidada decoración y mobiliario que es seña de identidad de la marca Paradores. En nuestro caso, con una cama supletoria, junto con la principal, resultaba bastante amplia. A destacar también son las excepcionales vistas que desde ella teníamos de todo el recinto fortificado de Puebla de Sanabria. Pero si hay algo que nos sorprendió por encima de todo fue la alta calidad de la cocina y el buen trabajo del departamento de Cocina y Comedor del Parador. De sobra es conocida la calidad de los embutidos de la región sanabresa (a destacar la cecina y la amplia variedad de quesos zamoranos), pero recomiendo sin dudar, dos de los platos que aparecen en la carta: pimientos asados de los valles con endivias, salmón marinado, crema de queso y aguacate, en primer lugar, y medallón de rabo de ternera deshuesado al vino tinto de Toro sobre crema de patata, como segundo plato. Como digo, una verdadera sorpresa. Y en cuanto al personal del Parador con el que tratamos, principalmente cafetería-comedor, recepción y dirección, fueron muy amables y atentos, e hicieron que nuestra estancia fuera de las mejores que hemos tenido en toda la red. Lo recomendamos sin duda alguna.
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